viernes, 17 de octubre de 2008

Tema de formación para jóvenes: El sentido de la vida - ¿Para qué vivir?

Lectura motivadora: Para ser feliz

Un sabio, al ver la sencillez y la pureza de un niño, le dijo: "A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención.

Son dos cofres en donde guardo el secreto para ser feliz y estos son:
Mi Mente y mi corazón.
El gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida.



El primer paso, es saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida y por lo tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que tienes.

El segundo paso, es que debes quererte a ti mismo y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar: Yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer. Este paso se llama Autoestima Alta.
El tercer paso, es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. Este paso se llama Motivación.

El cuarto paso, es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su Meta, logra tú las tuyas.
El quinto paso, es que no debes albergar en tu corazón rencor hacía nadie; ese sentimiento no te deja ser feliz; deja que las leyes de Dios hagan justicia, y tú Perdona y olvida.
El sexto paso, es que no debes tomar las cosas que no te Pertenecen, recuerda que mañana te quitaran algo de más valor.
El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos Respete y se nos Quiera.

Y por último, levántate siempre con una Sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; Ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfadores y que de esta manera, puedan ser felices...


A) ¿QUÉ ENTENDEMOS POR “SENTIDO DE LA VIDA”?
La palabra “sentido” se usa en dos acepciones: una para indicar “dirección” y otra como equivalente de “significado”. Cuando conducimos un carro y vemos un letrero que dice “en sentido contrario”, entendemos “dirección o rumbo contrario”; cuando no entendemos algo preguntamos ¿”qué sentido” (es decir, “que significado”) tiene aquello?


Preguntar por el sentido de la vida es preguntar por la dirección y el significado de nuestra existencia: ¿Tiene la vida humana un significado? ¿Cuál es? ¿Cómo conocerlo? ¿A dónde vamos? ¿Hacia dónde estamos orientando nuestras acciones? ¿Qué sentido tiene el dolor, el sufrimiento, la muerte?...

La pregunta por el sentido de la vida se puede resumir así: ¿Vale la pena o no vale la pena vivir? … Cada uno de nosotros debe responder a esa pregunta.

“Lo importante no es tanto el sentido de la vida en abstracto, sino el sentido de la vida en concreto, decir, de tu vida… Cada persona tiene en la vida su propia misión que cumplir; cada uno debe llevar a cabo su cometido concreto. Por tanto, ni puede ser reemplazado en su función, ni su vida puede repetirse; su tarea es única, como única es su oportunidad para instrumentarla. A cada hombre se le pregunta por la vida y únicamente él puede responder a la vida respondiendo por su propia vida. Sólo siendo responsable puede contestar a la vida” (Víctor Frankl)

B) CUÁNDO LA VIDA NO TIENE SENTIDO
Desafortunadamente existen algunos jóvenes que no han encontrado un significado a sus vidas. Son muchachos y muchachas que no tienen ideales ni metas concretas. Pasan los días y los meses sin hacer algo útil que valga la pena, perdiendo miserablemente el tiempo. Cuando se dan cuenta de su vida inútil, entonces se llenan de angustia, depresión y desesperación. Algunos terminan suicidándose.

C) CUANDO SE EQUIVOCA EL CAMINO DE LA VIDA· VIVIR PARA GOZAR: Muchos jóvenes creen que la vida es para gozarla, buscando ansiosamente todo tipo de diversiones y de placeres: “la vida pasa rápido – dicen ellos; hay que gozarla mientras uno es joven y tiene salud”. Como los epicúreos antiguos que decían “comamos y bebamos, que mañana moriremos”

A este tipo de vida nos invita constantemente la sociedad consumista y alienante en que vivimos: disfrutar la vida, satisfacer nuestros deseos e instintos, pasar bien el rato, vivir el momento presente. Lo que importa es “sentirse bien”, ya sea bailando, emborrachándose, drogándose, teniendo relaciones sexuales, etc.

· VIVIR PARA TENER: Para muchos jóvenes lo más importante en la vida es “tener”: tener mucho dinero, una buena casa, carros de lujo, ropa elegante, etc. La fiebre del “tener” es el sueño codiciado de hoy. “Tanto tienes, tanto vales”.

· VIVIR PARA EL PODER Y LA FAMA: Para otras personas lo más importante en la vida es el poder y la fama. Algunos jóvenes sueñan en ser famosos, como las estrellas del espectáculo y del deporte Otros sueñan en ser personas importantes con una buena posición económica-social. El ideal de algunos es sentirse poderosos, influyentes y famosos.


D) JESUCRISTO Y EL SENTIDO DE LA VIDA: El placer, el dinero, la fama y el poder, son realidades fugaces que al final solamente dejan desilusión, hastío y vaciedad, porque no llenan plenamente el corazón de las personas. Para darle un sentido a la vida hay que buscar valores más estables y definitivos.

Juan Pablo II: “Queridísimos jóvenes, Cristo es la vida. Estoy seguro de que cada uno de ustedes ama la vida, no la muerte. Desean vivir la vida en plenitud, animados por la esperanza, que nace de un proyecto de amplias perspectivas. Es justo que tengan sed de vida, de vida plena. Son jóvenes precisamente por esto. Pero, ¿en qué consiste la vida? ¿Cuál es el sentido de la vida y cuál es el modo mejor para ejercerlo?...

Cristo, queridísimos jóvenes, es el único oyente competente al que se pueden plantear las preguntas esenciales sobre el valor y sobre el sentido de la vida… El sentido de la vida, les dirá él, está en el amor. Sólo quien sabe olvidarse de sí mismo para darse al hermano realiza plenamente la propia vida y expresa en el grado máximo el valor de la propia existencia terrena”.

· VIVIR PARA AMAR = VIVIR PARA LOS DEMÁS: Jesucristo, con el ejemplo de su propia vida, nos enseña a darle un sentido pleno a nuestra existencia. Él contrapone el compartir al tener, el servir al poder, el amar al gozar.

Jesús piensa que la vida, en definitiva, es para amar: el mandamiento más importante para los creyentes es el amor a Dios y al prójimo. “Jesús le contestó: “El primer mandamiento es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es un único Señor. Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas. Y después viene este otro: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento más importante que éstos”. (Mc 12,29-31)

Este amor se traduce en servicio: “Yo no he venido al mundo a ser servido sino a servir” (Mt 20,28). Toda la vida de Jesús fue de servicio. Su lema: servir hasta dar la vida por los demás.

Jesús fue “el hombre para los demás”. En su vida diaria se preocupo por ayudar a todas las personas, especialmente a los enfermos, pecadores y pobres. Lo más importante para Jesús era “vivir para los otros”, darse a los demás, entregarse a ellos.

E) VIVE PLENAMENTE TU VIDALa vida es el regalo más valioso que tenemos. Dios quiere que vivamos en plenitud. ¿Cómo? He aquí algunas recomendaciones:
- Convéncete de que has nacido para triunfar en la vida.
- Elige vivir, intenta ser tú mismo y aprende a ser protagonista de tu vida.
- Vive tu vida con intensidad, como algo único e irrepetible.
- Desarrolla al máximo tus energías, habilidades y potencialidades.
- Apuesta por lo que realmente vale la pena: Dios, la fe, el amor, la amistad, la justicia, la solidaridad.
- Vive de ideales y metas motivadoras.
- Ten fuerza de voluntad para superar las dificultades y ser perseverante.
- Somete tu mente a una dieta diaria de ideas positivas.
- Sé responsable y cumple fielmente tus deberes.
- No estés pendiente del qué dirán o de la aprobación de los demás.
- Elimina tus complejos de inferioridad.
- Vive con convicción tu fe en Jesucristo.